11.05.2009

De mi albahaca, dos gardenias y un cuento macabro del Decameron…

I

Han pasado muchas cosas y no he escrito. En gran parte porque desde hace semanas lo que hago es sólo trabajar. En gran parte también porque las cosas que he pensado pasan volátiles por mi cabeza y no he tenido tiempo de asentarlas en un papel o en una plática coherente.

Pues bien, lo primero que tendría que decir es que este ha sido un día de muertos en el que, como habrá usted notado, no hubo calaveritas. Desde hace un par de años se habían vuelto tradición. Yo sé que las cosas tienen sus propios tiempos pero si hay un respiro en Monterrey –o antes- seguro por aquí las tienen. De veritas. Aunque sea retrasadas. Sí Janik, yo sí creo todavía en la ética de las intenciones…

Estuve triste el fin de semana porque no me alcanzó el tiempo para ir a visitar a mi familia. Y los extrañe mucho, muchísimo. Hace falta sentarse a la mesa y disfrutar un chocolate caliente como dios manda. Hace falta que los tíos me abracen y las tías me cuenten y ser rían y me digan que la foto tal o que el color de cabello negro no me va. Hace falta abrazar a mi hermano y decirle que tiene cara de sapo pelón. Y que no se vaya, aunque se tenga que ir siempre.

Hace falta que todos recordemos una anécdota chistosa, que mis primos adolescentes vayan formando, a pesar de su rebeldía, una memoria colectiva con nosotros. A mí me gusta el ambiente de mi familia, y me gusta que recordemos, y me gusta que bailen y tomen vino y discutan y se abracen y que se haga reunión en la cocina antes que en el comedor.

He intentado escribir un post “decente” desde el domingo. No me va intentar textos estos días. Estoy nerviosa, fumo como chacuaco, tuve un lapsus melancólico crónico por mi gardenia que falleció sin que me diera cuenta y me acordé del chileno y de la primera canción que bailamos juntos.

Pero si un atardecer
las gardenias de mi amor se mueren
es porque han adivinado
que tu amor se ha marchitado
porque existe otro querer.

Yo sé que es re cursi esto que escribo pero no me importa. Esa canción me gusta y me pone triste y desde siempre me han gustado las gardenias. Ad infinitum. Joder. [y pronuncie usted infinitum como palabra grave, nada de las payasadas de Telmex y su conexión infinitum esdrújula. Estúpido Slim]

II

Yo quería contar desde el principio que compré, en una huída con Janik y su familia a la exposición de alebrijes y la feria de las plantas, una albahaca. También me gusta la albahaca y mucho. Pues decidí pasarla a una maceta más grande. Y en eso estaba cuando decidí hacer jardinería en mi balcón y pasar otras plantas a mejores lugares y comprar tierra y verificar el ph de la tierra para mi gardenia y ser buena con esos seres vivos verdes. Entonces me di cuenta de que mi gardenia había fallecido. Que el invierno no le quita todas las hojas, sino la muerte. Y entonces lloré. Un poco, tampoco fue un escándalo. Y entonces destrocé el tallo y lo enterré en la tierra de la maceta. Y entonces preparé a mi albahaca, y le conté a Janik –quien había venido a visitarme- la anécdota de un cuento del Decamerón:

Era una chica que tenía un amante. Ambos estaban muy enamorados. El mozuelo, que se llamaba Lorenzo, trabajaba con los tres hermanos de la joven, mercaderes ricos, quienes obviamente nunca iban a aceptar tal unión.

Un buen día uno de los hermanos cachó a la joven, llamada Isabetta, en pleno agasaje con el susodicho. El hermano, en lugar de armar un escándalo, guardó silencio y comunicó lo visto a sus congéneres.

Los tres hermanos decidieron matar a Lorenzo. Para ello le propusieron salir de viaje con los tres. En el trayecto los cuatro hombres se internaron en un bosque y cuando estaban suficientemente lejos de algún punto donde alguien pudiera verlos, los hermanos de Isabetta llevaron a cabo su plan.

Enterraron el cuerpo de Lorenzo en medio de la nada y luego regresaron a su casa.

Pasaron los días e Isabetta preguntaba por Lorenzo a sus hermanos, pero ninguno le daba razón. Isabetta se llenó de tristeza. Un día, su joven amante se le apareció en sueños y le explicó todo lo que había pasado. Isabetta preguntó el lugar donde había ocurrido todo y, a la mañana siguiente, fue en busca del cuerpo de Lorenzo. Lo encontró. Quería llevarse el cuerpo consigo. Como no pudo, le cortó la cabeza, la envolvió en un trapo y se la llevó.

Ella quería tener a su amante pero no podía dejar que sus hermanos vieran la cabeza. Así que quitó parte de la tierra de una albahaca que tenía en una maceta y allí depositó esa parte de Lorenzo. Cuentan que la albahaca creció y creció y que era la planta más aromática del lugar.

Isabetta y no quería salir nunca de su cuarto y no se separaba de su albahaca. Los hermanos empezaron a sospechar que algo andaba mal con esa planta y, un día que Isabetta fue a misa, arrancaron la albahaca y descubrieron la cabeza.

Los hermanos de Isabetta le quietaron la planta y asumieron que su hermana estaba loca.

Isabetta murió de tristeza unos días después.


Cabe mencionar que esto lo contaba mientras traspasaba mi albahaca a otra maceta en donde previamente había depositado los restos de mi gardenia y la tierra donde había estado plantada.

Janik hizo un gesto de sorpresa y después le conté una leyenda de las que había recopilado en Molcaxac que implicaba también una cabeza cortada.

Quería decirle que estos eran actos simbólicos para enterrar definitivamente lapsus del pasado.

Pero intuyo que ella también sabe algo de este tipo de excéntricos rituales…

16 andantes dijeron:

Banjú -el memorioso- dijo...

wiiiiiii númeor uno #1 !!

Órale qué locochón, yo recuerdo esa historia, y varias más astante chistosas del decameron ^_^ ...|como cuando una niña atrapa un gorrión y despierta con él entre sus manos (elmiembrodeunchicoadineradodelaciudad)

^.^)v


Date más tiempo =D... par escribir y para hacer otras cosas aparte del trabajo, yo te quiero y no quiero que dejes de escribr C:

Y suerte con tu nueva planta, alomejor le puedes poner la cabeza de un GI JOE, o de un muñeco de acción de "EL PAntera" o algo así, uno de los que te gustan, para que cresca mucho tu plantita... ^^)v

Oh.. pero te tienen que amar ellos a ti verdad? ..chale errmm.. pues...córtale la cabeza al primer hombre que te grite algo en la calle, alomejor hatsa te conviertes en una asesina justiciera " la mata gañanaes" con sombrero y capa y te quitas los lentes para pelear ;O

Banjú -el memorioso- dijo...

y me debes unas chelas u_ú!!

y de esas platicas que me emboban =Q_

dèbora hadaza dijo...

te has de haber visto un poco loca, pero relinda.

me diste escalofrío, nostalgía, algo asi como enterrar una cabeza florida. :-S

te quiero y te mando un abrazo

Lirva dijo...

Qué te digo...

Momento!!! Llevo varios días sin visitar a Naif...

Yo teregalo otra gardenia o una hijita de Naif.

Te keru***

Apple dijo...

Uh interesante historia O_O...

y Mi mas sentido pesame por tu gardenia.. :(

Pequeña capitalista dijo...

Buaaaaaaaaaa yo también quiero ir a una reunión familiar... nomás que me quedan del otro lado del charco

Anónimo dijo...

No os preocupeis, tu albahaca está donde tiene que estar, al igual que tus lágrimas. Esta ciudad acaba con todo. No es tu mal trato, ni la tierra, es el aire, y uno no puede hacer mucho con él. Mis plantas también mueren día con día... por más agua que les eche o que no, por más cambios de maceta o de luz. La luz está enferma, el aire intoxicado y el agua no sirve para un carajo. Ni la embotellada sirve para consumo humano. A quién carajos se le ocurrió quitarle las sales al agua!!! Creen que las mujeres son tan idiotas como para creer que con eso adelgazan más?! Nos quieren secar a todos, lentamente.

marichuy dijo...

Sibila

La historia del Decamerón es bella y triste, como son las grandes historias de amor.

La melancolía, creo, te sienta bien para escribir.

Me gustó la imagen con que ilustraste tu post.

Un beso

Sibila_S dijo...

Banjú: Qué gusto me da que se pase usted por acá. LA historia que mencionas no la leí, pero la vi en la película de Pasolini. Je, desde allí prometí no volver a ver ese tipo de películas con mi hermano, jaja. Sí, seré la vengadora y me compraré unos lentes que rockeen para tal fin. TE quiero mucho, nos urgen unas chelas.

Ps. No, no dejaré de escribir, por lo menos para aspirar a la claridad mental, para luego volver al caos, jejej. Besotes.

Sibila_S dijo...

Deb: Jajaja sí, me veía como una loca muy tierna. La la lá. Espero que nos veamos muy pronto, abrazos para tí y para Abraham.

Sibila_S dijo...

Lirva: ¿Cuándo me traes un hija de Naif? quiero una ándale ándale ándale. Besitos muchos.

Sibila_S dijo...

Apple: Gracias por el pésame. Gracias por la visita y bueno... mi albahaca está rockeando, eso importa mucho! Abrazo.

Sibila_S dijo...

Pequeña capitalista: Gracias por tu visita y bienvenida a esta música. Entiendo eso de que uno extrañe a su gente, je, pero en Francia usted está viviendo nuevas experiencias que le podrá contar a su familia en la próxima reunión. Saludos muchos!

Sibila_S dijo...

Anónimo: Algunas veces los seres humanos, para no secarnos, tenemos que viajar con nuestras raíces a otros lados, o jugar a reencontrarlas constatemente, porque no siempre coincide que nuestras raices estén en la tierra que habitamos.

La luz y el agua pueden estar viciadas: pero nosotros tenemos movilidad*

gracias por tus palabras*

Sibila_S dijo...

Marichuy: Muchas gracias por tu paso aquí. Sí, es bella y triste. Caray. Caray. Como ls grandes historias de amor...
La imagen es bella. Es la imagen del cuento. No cuento con la información de quién es el autor, pero lo averiguaré.

Muchos saludos.

Sibila_S dijo...

Marichuy: Muchas gracias por tu paso aquí. Sí, es bella y triste. Caray. Caray. Como ls grandes historias de amor...
La imagen es bella. Es la imagen del cuento. No cuento con la información de quién es el autor, pero lo averiguaré.

Muchos saludos.